Llanto del bebé: Guía para interpretarlo y comprenderlo
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Cuándo dejarlo llorar La terapia primal, surgida en la década del ´60, combina herramientas de la psicología, la neurología y la biología. Su hipótesis principal es que todos los padecimientos de orden emocional, psíquico o físico tienen origen en un dolor reprimido durante la gestación, el nacimiento o la infancia temprana. Debido a que el llanto se reprime, el dolor permanece enterrado, y aprovecha cualquier ocasión para salir a la luz. En el caso de los niños más grandes que son calificados como caprichosos o malcriados, habría que considerar qué circunstancias traumáticas atravesó desde su gestación, y aún necesita llorarlas con cualquier pretexto. Siguiendo esta línea de pensamiento, nuestro llanto de adultos también tiene su origen en esta causa primaria. Casi siempre que lloramos por un suceso presente, conectamos con dolores del pasado que todavía requieren ser examinados y llorados en toda su magnitud. Los terapeutas primales advierten sobre la represión sistemática del llanto: decirle al bebé que se calle, castigarlo, amenazarlo, quitarle el amor o la atención, distraerlo de lo que le ocurre, darle de comer, colocarle el chupete, burlarse, negar o minimizar su dolor, recompensarlo si deja de llorar, intentar que hable o se ría cuando quiere llorar. La terapia primal enfatiza en la necesidad de acompañar el llanto del bebé con sostén y contacto físico.
* Extracto del
libro "101 maneras de calmar a un bebé", de Marcela Osa.
LLANTO DEL BEBÉ:
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